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Neuropsicología

La esquizofrenia. Aspectos neuropsicológicos.


La esquizofrenia es la principal y más frecuente de las enfermedades que cursan con sintomatología psicótica.

Según el DSM-IV, la esquizofrenia se caracteriza por dos o más de los siguientes síntomas:
(1) Ideas delirantes.
(2) Alucinaciones.
(3) Lenguaje desorganizado (por ejemplo descarrilamiento frecuente o incoherencia).
(4) Comportamiento catatónico o gravemente desorganizado.
(5) Síntomas negativos, por ejemplo, aplanamento afectivo, alogia o abulia.

Los pacientes suelen permanecer en un nivel bastante estable tras los primeros años de la enfermedad, con pocos indicios de un declive neuropsicológico.

TIPOS DE ESQUIZOFRENIA

Tipo I: Equivalente a la esquizofrenia aguda. Caracterizada por síntomas positivos, es decir, exceso conductual, como pueden ser delirios y alucinaciones.

Tipo II: Equivalente a la esquizofrenia crónica. Caracterizada por síntomas negativos, como disminución de la afectividad y pobreza en el lenguaje.

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES

Aunque existen variaciones, lo que parece que es común es un menor peso del cerebro de los pacientes con esquizofrenia respecto a los cerebros normales y un agrandamiento de los ventrículos. Además, los lóbulos frontales son más pequeños, o al menos hay una reducción en el número de neuronas de la corteza prefrontal, además de presentar circunvoluciones parahipocámpicas más delgadas.
A nivel de estructura celular, se observan alteraciones en la corteza prefrontal y el hipocampo.

ALTERACIONES BIOQUÍMICAS

La hipótesis dopaminérgica

Una vía importante en la corteza prefrontal es la vía aferente dopaminérgica del área tegmental. Una alteración en la actividad dopaminérgica en el lóbulo frontal puede determinar algunos de los síntomas de la esquizofrenia. Esta hipótesis toma fuerza observando la acción de los fármacos antipsicóticos que actúan en la sinapsis dopaminérgica, mientras que los agonistas de la dopamina, como son la cocaína, la anfetamina y la L-dopa, que refuerzan su acción, pueden inducir síntomas psicóticos casi indistinguibles de los de la esquizofrenia paranoica clásica.

Otras anomalías químicas

Se observan en el glutamato y sus receptores, así como en el GABA.

ASPECTOS NEUROPSICOLÓGICOS

Atención

Las alteraciones en la atención se presentan desde fases iniciales de la enfermedad, siendo independientes del estado clínico, es decir, se mantienen tanto en momentos de remisión como de exacerbación.
El tipo de tarea con la que más frecuentemente se han objetivado alteraciones es la CPT (Continuous Performance Test).
Es posible que presenten un déficit inhibitorio atencional.

Memoria

Los pacientes esquizofrénicos rinden peor en tareas de recuerdo que en las de reconocimiento, y dentro de las de recuerdo, rinden peor en las pruebas de memoria verbal y no verbal a largo plazo.

Funciones ejecutivas

Respecto a la memoria de trabajo, existe un claro deterioro en el componente manipulativo o del ejecutivo central, pero no es tan evidente el deterioro en las tareas que miden el mantenimiento de la información, como el bucle fonológico o el bloc visuoespacial.
En los experimentos realizados por Weinberger et al se pudo observar cómo los sujetos normales presentan una activación significativa de la corteza prefrontal en la prueba de ordenamiento de tarjetas de Wisconsin (Wisconsin Card-Sorting Test), mientras que esta no se observa en los pacientes con esquizofrenia. También se ha observado mediante esta prueba que los pacientes esquizofrénicos obtienen un número muy bajo de categorías conseguidas, así como una gran cantidad de errores perseverativos, muestra de una escasa flexibilidad cognitiva.

Estos resultados neuropsicológicos parecen ir en consonancia con la posible afectación de las estructuras de los lóbulos frontales y temporales.

La teoría de la mente

Esta teoría podría explicar la conducta de los pacientes en los que prevalecen los síntomas positivos, de tal manera que los delirios autorreferenciales serían la consecuencia de creer que los demás quieren comunicarse con uno mismo, los delirios paranoides estarían provocados por una atribución errónea a los demás de intenciones de provocar daño y el habla incoherente provendría de no pensar de qué se está enterando el otro.

En los pacientes en los que prevalecen los síntomas negativos, la teoría de la mente explicaría su incapacidad de representar estados mentales de otros, de tal manera que no hay nada que inferir ni por tanto base sobre la que interactuar.

Vídeo “Esquizofrenia: mitos y verdades” del programa Redes

Fuentes
– American Psychiatric Association (2000). Diagnostic criteria from DSM-IV-TR. Washington, D.C.: American Psychiatric Association.
– Kolb, B, Whishaw, I. Q. (2006). Neuropsicología humana. Buenos Aires; Madrid: Médica Panamericana.
– Tirapu-Ustárroz, J., Ríos-Lagos, M., Maestú-Unturbe, F. (2008). Manual de Neuropsicología. Barcelona: Viguera Editores.

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